La gente en la Universidad Católica es, sobretoda las cosas, muy sociable. Cada clase se transmuta automáticamente en un debate acalorado sobre cualquier tema, en especial lo que no tenga nada que ver con las materias. Estudio la carrera de Ingeniería en Artes Multimedia, lo que conlleva a aprender un poco de diseño, pintura y artes audiovisuales.
En clases de teoría del color quieren sacar a relucir el artista interior que -según ellos- todos llevamos dentro. No sé si creerles, nunca fui bueno pintando, mucho menos dibujando. A lo mucho en la escuela dibujaba a los personajes del anime Dragon Ball Z, pero más parecían bosquejos amorfos de algo. La maestra nos pone a mezclar colores y a jugar con las tonalidades para luego plasmar el resultado dentro de la cartulina. Debido a mis dudosas facultades artísticas fui centro de diversos comentarios zahirientes, a los cuales respondía con cierto tono de humor con: "Es una obra de arte abstracta" o "Soy un pintor incomprendido, soy el Van Gogh del siglo XXI".
Desde ese instante se me conoce como Van Gogh y quién sabe... a lo mejor en un futuro lejano llegue a pintar como él, pinceleando el cuadro de la vida y llenando de colores un camino incierto, llegando a ser famoso sólo después de muerto. A lo mejor y termino amputándome una oreja como él.
viernes, 21 de noviembre de 2008
jueves, 20 de noviembre de 2008
Notas Olvidadas
Nuevo blog, nuevos escritos. Notas olvidadas recopila peripecias variopintas del entorno en el que convivo y una que otra cosa más.
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